Frida y yo regresaremos a México el 12 de junio. Los próximos días rondará mi cabeza lo que dejé sin hacer en Barcelona, lo que queda pendiente y lo que ya no podré completar.
Antes de venir, en México me parecía absurdo intentar adelantarme a lo que viviría aquí. Sentía un vacío tan grande acerca de lo que me esperaba, que cualquier premisa para anticipar situaciones era difusa. Es muy probable que las dificultades económicas que pasamos se deban en mucho a estas indecisiones; de cualquier modo, creo que poco podríamos hacer para actuar con eficacia.
Ahora que regreso a México debo anticiparme y tomar un plan de acción. Conozco lo que me espera y tengo algunas pistas. Pero la distancia me impone una sensación de irrealidad.
jueves, mayo 12, 2005
Suscribirse a:
Entradas (Atom)